Tradiciones vivas: el rol de la realidad extendida en la conservación del
patrimonio cultural
Dra. Alejandra Lucía De la Torre Rodríguez
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Dr. Ramón Iván Barraza Castillo
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Mtra. Anahí Solís Chávez
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Mtro. Rogelio Baquier Orozco
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Resumen
México posee una de las mayores riquezas culturales del mundo, reflejada en sus festividades, tradiciones, artesanías y expresiones orales que fortalecen la identidad y el sentido de pertenencia de sus comunidades. Este artículo explora cómo la realidad extendida (RE), un conjunto de tecnologías que incluye realidad virtual, aumentada y mixta, puede ayudar a preservar y difundir el patrimonio cultural intangible mediante experiencias digitales inmersivas e interactivas. A través de proyectos académicos desarrollados en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, se muestra cómo tradiciones como los altares de muertos, las catrinas y la mitología del Mictlán pueden reinterpretarse en entornos virtuales para acercarlas a nuevas generaciones. Además de fomentar el aprendizaje tecnológico, estas iniciativas permiten reflexionar sobre nuevas formas de conservar la memoria cultural en una sociedad cada vez más digital. El artículo destaca el potencial de la tecnología no solo como herramienta educativa, sino también como un puente entre innovación, creatividad y patrimonio cultural.
Introducción
Las tradiciones culturales no desaparecen de un día a otro; cambian de manera silenciosa cuando dejan
de transmitirse entre generaciones. En un contexto donde gran parte de la experiencia cotidiana
ocurre en entornos digitales interactivos, el patrimonio cultural intangible enfrenta un desafío
fundamental: ¿cómo preservar prácticas vivas, como rituales, narraciones, celebraciones y saberes
colectivos, en una sociedad que aprende, interactúa y se relaciona cada vez más a través de las
tecnologías digitales?
México posee una gran diversidad cultural que constituye un elemento central de identidad y
pertenencia social. Iturriaga [1] indica que el país se encuentra entre los de mayor diversidad
cultural en el mundo, una riqueza que se manifiesta en festividades, expresiones artísticas y
tradiciones que se transmiten de generación en generación. Estas manifestaciones conforman un
patrimonio colectivo que fortalece el sentido de comunidad y permite compartir valores culturales
con nuevas generaciones.
El patrimonio cultural intangible puede experimentarse mediante múltiples formas, desde el
lenguaje
y las expresiones orales hasta la música, la danza, las técnicas artesanales y los actos festivos
[2]. Aguirre-Tejada et al. [3] explican que patrimonializar implica reconocer socialmente ciertas
prácticas o expresiones como portadoras de valor simbólico, social o económico. En este sentido,
Pérez e Hincapié [4] definen el patrimonio “como un conjunto de bienes materiales e inmateriales que
se heredan, transforman y enriquecen con el tiempo, reforzando la identidad cultural de una
comunidad” (p. 519).
Ante este panorama, la realidad extendida (RE) emerge como una herramienta contemporánea
capaz de
transformar la manera en que las personas interactúan con la cultura. La RE, que integra realidad
virtual (RV), realidad aumentada (RA) y realidad mixta (RM), permite fusionar entornos físicos y
digitales para generar experiencias inmersivas e interactivas [5]. Como señalan Vasarainen et al.
[6], este concepto engloba diversas tecnologías que combinan lo real y lo virtual, lo que amplía las
posibilidades de aprendizaje, exploración y participación cultural.
En este contexto, el presente artículo tiene como objetivo mostrar cómo proyectos académicos
mediante RE pueden contribuir a la preservación, reinterpretación y difusión del patrimonio cultural
intangible en México. A través de experiencias colaborativas realizadas en la Universidad Autónoma
de Ciudad Juárez (UACJ), se explora cómo estas tecnologías permiten acercar las tradiciones a nuevas
generaciones mediante formas de interacción activa, favoreciendo el aprendizaje tecnológico y el
fortalecimiento del vínculo cultural.
En los últimos años, las tecnologías inmersivas como la RV, la RA y la RM, agrupadas dentro
del
concepto de RE, han comenzado a transformar las formas de presentación y mediación del patrimonio
cultural, al permitir experiencias más interactivas y accesibles para diversos públicos. Diversas
investigaciones coinciden en señalar que estas tecnologías favorecen procesos de aprendizaje
experiencial al incrementar la sensación de presencia y participación del usuario dentro de los
entornos culturales digitales. En revisiones sistemáticas recientes, se ha documentado un
crecimiento sostenido en la aplicación de experiencias inmersivas en contextos patrimoniales,
identificando tanto avances tecnológicos como desafíos asociados a su implementación [7]. Estudios
comparativos también señalan que los sistemas de RE basados en visores generan mayores niveles de
inmersión que los dispositivos móviles tradicionales, aunque aún persisten limitaciones relacionadas
con el diseño de la experiencia de usuario y su integración pedagógica [8].
Sin embargo, el uso de tecnologías en el ámbito cultural también ha generado debates.
Diversos
estudios señalan que la digitalización del patrimonio puede afectar su autenticidad en las
representaciones virtuales, especialmente cuando las experiencias se simplifican o se alejan de los
contextos originales donde las tradiciones ocurren.
La Figura 1 presenta un contraste entre representaciones de patrimonio cultural intangible.
En la
imagen de la izquierda se muestra un altar tradicional mexicano donde la interacción de las personas
se limita principalmente a la contemplación, ya que los objetos expuestos no pueden manipularse. En
la imagen de la derecha se observa un sistema de desarrollo de altares virtuales interactivos, donde
el usuario, además de contemplar la ofrenda, puede experimentar un ambiente inmersivo construido
mediante gráficos por computadora y elementos tecnológicos que permiten manipular distintos objetos
del entorno.
Figura 1: Representaciones de patrimonio cultural intangible.
Esta riqueza cultural, aunque intangible, debe ser documentada y compartida para llegar a nuevas
generaciones. En este sentido, la RE, entendida como un concepto que abarca la RV, la RA y la RM
[5], ofrece nuevas formas de experimentar y transmitir las tradiciones. Esta tecnología fusiona los
entornos reales y virtuales mediante la interacción humana a través de dispositivos computacionales.
Asimismo, Vasarainen et al. [6] mencionan que el término RE funciona como una definición general que
se aplica a diversos tipos de tecnologías y experiencias híbridas entre el mundo físico y el
virtual.
Por otro lado, la RE puede emplearse en espacios académicos donde, a partir de proyectos
colaborativos entre estudiantes y docentes, se genera un medio de difusión tecnológica que permite
al usuario interactuar con sucesos, prácticas y expresiones culturales mediante la virtualidad. La
experiencia de usuario puede resultar positiva, ya que permite reinterpretar costumbres y
tradiciones sin perder su esencia.
En este documento se explica cómo la RE funciona como un medio para acercar a las nuevas
generaciones a tradiciones vigentes en México. Se trata de un recurso tecnológico académico que
permite a los estudiantes innovar durante su desarrollo, al mismo tiempo que favorece experiencias
atractivas donde, además de leer sobre las tradiciones, las personas pueden experimentarlas de
manera interactiva para fomentar la participación activa y el aprendizaje cultural.
Del laboratorio a la experiencia: proyectos colaborativos de realidad extendida en la UACJ
La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), a través del Instituto de Arquitectura, Diseño y
Arte (IADA), ha desarrollado diversos proyectos académicos que incorporan tecnologías de RE para
explorar nuevas formas de representar el patrimonio cultural intangible. Mediante proyectos
colaborativos entre docentes y estudiantes, se han creado experiencias digitales que permiten a los
usuarios interactuar con diversas expresiones culturales.
Estas iniciativas buscan explorar nuevas formas de acercamiento al patrimonio cultural
mediante el
uso de tecnologías digitales en contextos educativos. También funcionan como medios tecnológicos que
fomentan el compromiso dinámico y la exploración cultural. Los laboratorios de la universidad están
equipados con dispositivos de visualización de compañías como Meta, HTC y Apple, lo que brinda a los
estudiantes medios para experimentar con diferentes tecnologías.
La Tabla 1 presenta algunos de los proyectos desarrollados en el programa de Diseño Digital
de
Medios Interactivos (DDMI), indicando el nivel académico de los participantes, la tecnología
empleada y el tipo de colaboración interdisciplinaria.
Tabla 1. Proyectos con realidad extendida.
| Nombre del proyecto | Nivel de estudios de los participantes | Tecnología empleada | Interdisciplinariedad |
| Altares virtuales | Principiante e intermedio | Realidad virtual | No |
| Catrinas interactivas | Intermedio y avanzado | Realidad mixta | Sí. Diseño y Gestión de la Moda y Diseño Digital |
| Postales mexicanas en RV | Avanzado | Realidad virtual | Sí. Historia y Diseño Digital |
| Recorrido virtual del Mictlán | Avanzado e intermedio | Realidad virtual | Sí. Historia, música y Diseño Digital |
El valor del aprendizaje interdisciplinario
Dado que la universidad cuenta con laboratorios equipados con dispositivos de visualización de
compañías como Meta, HTC y Apple, los estudiantes tienen acceso a ellos para experimentar con el
diseño y desarrollo en diferentes tecnologías, aunque se ha observado una preferencia por la RV. En
varios de estos proyectos se ha promovido la colaboración entre distintos programas académicos, lo
que permite integrar perspectivas provenientes del diseño, la historia, la música y otras áreas del
conocimiento.
Estos proyectos también funcionan como ejercicios de aprendizaje en los que los estudiantes
aplican
conocimientos relacionados con el modelado tridimensional, el diseño de interacción y el desarrollo
de entornos virtuales. Los proyectos involucran a estudiantes de distintos niveles de formación,
desde cursos iniciales hasta etapas avanzadas del programa académico, permitiendo que la tecnología
se utilice tanto como herramienta de aprendizaje inicial como para el desarrollo de proyectos más
complejos.
A continuación, se describen brevemente las características y el proceso de desarrollo de
algunos de
estos proyectos, con el fin de ilustrar cómo se integran las tecnologías de RE en experiencias
educativas vinculadas al patrimonio cultural.
Altares virtuales
Una de las tradiciones más representativas de México es la festividad del Día de Muertos, proclamada
patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO en 2003 e inscrita en su lista
representativa en 2008 [9]. Esta festividad constituye una fusión entre prácticas rituales de
pueblos originarios y celebraciones católicas europeas.
La pieza central de esta celebración es el altar de muertos. Estas ofrendas son
confeccionadas con
elementos profundamente simbólicos relacionados con la persona homenajeada, incluyendo objetos
personales, alimentos y bebidas. Sin embargo, el altar no se reduce a una estructura física; también
constituye una narración visual que evoca emociones y memorias.
En este contexto surge la idea de crear versiones virtuales de estas piezas, respetuosas de
su
significado cultural y capaces de construir ofrendas más elaboradas y accesibles, difíciles de
replicar en el mundo físico. De esta manera, la tecnología se convierte en un puente que amplía las
posibilidades de expresión y mantiene viva la tradición en entornos contemporáneos.
El desafío educativo: aprender haciendo
Para desarrollar este proyecto de innovación cultural participaron estudiantes principiantes
del
programa de Diseño Digital de Medios Interactivos. Los estudiantes investigaron y aprendieron sobre
los elementos, materiales y significados simbólicos del altar tradicional mexicano. Posteriormente,
con la guía de docentes y estudiantes avanzados, transformaron este conocimiento en diseños
interactivos utilizando Unity, un motor de desarrollo de videojuegos ampliamente utilizado.
Los estudiantes trabajaron en equipo proponiendo personajes a quienes dedicar los altares.
Después
desarrollaron modelos tridimensionales y, posteriormente, implementaron la interacción dentro del
entorno virtual mediante visores Meta Quest.
Figura 2: Desarrollo de altares virtuales por estudiantes.
Una vez concluidos, los proyectos fueron expuestos al público durante la tradicional celebración de
Altares y Tumbas organizada por el IADA desde hace más de 40 años. La muestra permitió que los
visitantes experimentaran los altares en RV y observaran nuevas formas de interacción cultural. La
respuesta del público fue positiva, destacando la experiencia como “sorprendente”, “emotiva” e
“innovadora”.
Sin embargo, el proyecto también enfrenta retos importantes. Aunque se concentra en ciertos
símbolos
tradicionales del Día de Muertos, el patrimonio cultural mexicano es diverso y varía según la
región. Esto implica el riesgo de simplificar manifestaciones culturales específicas. Además, el
acceso a dispositivos de RV continúa siendo costoso y limitado para muchos entornos educativos.
Finalmente, la evaluación del impacto emocional de las experiencias aún se basa en observaciones
puntuales, sin estudios de seguimiento a largo plazo.
Estas limitaciones no restan valor al proyecto; por el contrario, muestran los desafíos reales de
integrar tecnología y patrimonio cultural dentro de procesos educativos contemporáneos.
Catrinas interactivas
La Calavera Garbancera, grabado realizado por el artista mexicano José Guadalupe Posada a inicios del
siglo XX, es una de las representaciones gráficas más reconocidas de la cultura mexicana.
Originalmente surgió como una crítica social hacia sectores que imitaban modas europeas dejando de
lado sus raíces culturales.
La figura alcanzó una mayor difusión en 1947, cuando Diego Rivera la incluyó en el mural
Sueño de
una tarde dominical en la Alameda Central. Desde entonces, la Catrina se consolidó como un símbolo
ampliamente asociado con el Día de Muertos.
A partir de esta tradición visual surgió el proyecto Catrinas Interactivas, desarrollado en
2024
como una iniciativa académica orientada a integrar patrimonio cultural y tecnologías digitales. El
objetivo del proyecto consiste en modelar tridimensionalmente la figura de la Catrina e incorporar
vestimentas diseñadas por estudiantes del programa de Diseño y Gestión de la Moda (DGM).
En este proyecto participan estudiantes de dos programas académicos. Por un lado, los
estudiantes de
DGM diseñan atuendos inspirados en temáticas culturales propuestas por el instituto. Por otro,
estudiantes avanzados de DDMI modelan digitalmente las figuras y vestimentas mediante herramientas
de modelado tridimensional.
El proyecto utiliza tecnología de RM, la cual combina elementos virtuales con el entorno
físico del
usuario mediante dispositivos especializados, como el Apple Vision Pro. Gracias a esta tecnología,
los usuarios pueden cambiar vestimentas, rotar modelos y modificar escalas dentro de una experiencia
interactiva.
Figura 3: Interfaz de desarrollo del proyecto Catrinas Interactivas.
La innovación central del proyecto radica en la capacidad de insertar modelos digitales dentro del
espacio físico del usuario, permitiendo una interacción inmersiva entre cultura, diseño y
tecnología.
Aunque este tipo de experiencias abre nuevas posibilidades de interacción cultural, también
depende
del acceso a dispositivos especializados y del diseño cuidadoso de interfaces accesibles para
distintos públicos.
Postales mexicanas en RV
Para conmemorar los 30 años de la Biblioteca Central Carlos Montemayor, se desarrolló un proyecto
orientado a acercar las colecciones especiales de la biblioteca a estudiantes, docentes y público
general.
Estas piezas históricas requieren protocolos estrictos de conservación, incluyendo control
climático
y medidas de protección para su consulta física. Por ello, se propuso una alternativa digital basada
en RV para permitir la exploración de postales históricas sin comprometer la integridad de los
documentos originales.
El proyecto consistió en digitalizar postales históricas y convertirlas en experiencias
inmersivas
donde los usuarios pudieran acceder no solo a imágenes de alta calidad, sino también a elementos
audiovisuales que contextualizaran la información histórica.
El desarrollo fue realizado por estudiantes y docentes especializados en digitalización,
virtualización e interactividad en ambientes de RV.
Figura 4: Representación en RV de las postales mexicanas.
Para evaluar el impacto del proyecto se aplicaron pruebas de usabilidad. Los resultados cualitativos
mostraron que la combinación entre acervos físicos y tecnología digital facilitó la conexión del
público con la historia de México mediante formatos interactivos.
Sin embargo, también se identificaron limitaciones, como la curva de aprendizaje para
utilizar los
visores de RV y el alto costo de los dispositivos necesarios para estas experiencias.
Esta iniciativa no solo celebra tres décadas de servicio de la biblioteca, sino que también
plantea
una reflexión relevante: ¿la reinterpretación virtual puede sustituir la experiencia física de
interactuar con documentos históricos originales, o debe entenderse únicamente como una herramienta
complementaria?
Recorrido virtual por el Mictlán
El Mictlán forma parte de la mitología mexica y representa una de las concepciones más complejas
sobre la muerte dentro de la cosmovisión prehispánica. La palabra Mictlán proviene del náhuatl y
significa “lugar de los muertos”.
Según la tradición, el Mictlán estaba conformado por nueve niveles que el alma debía
atravesar
después de la muerte. Cada uno representaba una prueba simbólica vinculada con el desprendimiento
del mundo terrenal.
Figura 5: Texturizado y desarrollo del Mictlán.
Actualmente, el proyecto continúa en desarrollo debido a la complejidad de integrar animación, diseño sonoro, programación e interacción dentro de un entorno virtual coherente.
Reflexión
La integración del patrimonio cultural intangible con tecnologías de RE dentro del aula permitió
observar diversos resultados en el aprendizaje de los estudiantes. A través del desarrollo de estos
proyectos, los alumnos participaron en actividades que combinaron investigación cultural, diseño
visual y desarrollo tecnológico.
Durante el proceso se fortalecieron competencias relacionadas con el modelado
tridimensional,
texturizado, programación de entornos interactivos y diseño de experiencias de usuario. Asimismo, el
trabajo en equipo favoreció habilidades como la comunicación, la organización y la resolución
colaborativa de problemas.
El desarrollo de estos proyectos también promovió la exploración de contenidos culturales
vinculados
con tradiciones mexicanas. Al trabajar con elementos del patrimonio cultural intangible, los
estudiantes investigaron significados simbólicos y expresiones culturales que posteriormente
integraron dentro de experiencias digitales interactivas.
Desde la experiencia docente, la realización de proyectos de RV y RM con grupos numerosos
requiere
planeación previa, organización de recursos tecnológicos y coordinación entre distintas áreas
académicas y administrativas.
En este sentido, el trabajo con tecnologías de RE puede entenderse no solo como una práctica
tecnológica, sino como un proceso educativo que integra investigación cultural, diseño y
experimentación.
Conclusión
La implementación de tecnologías de RE en proyectos educativos vinculados con el patrimonio cultural
intangible ofrece una oportunidad para integrar aprendizaje tecnológico y exploración cultural.
En los proyectos desarrollados, los estudiantes participaron en la creación de experiencias
digitales que reinterpretan elementos culturales mediante entornos virtuales interactivos. La
presentación de los proyectos al público permitió incorporar retroalimentación de los usuarios,
facilitando la identificación de áreas de mejora relacionadas con navegación, interacción y claridad
de contenidos.
Asimismo, el trabajo con tecnologías inmersivas demuestra su potencial para contribuir a la
difusión
y documentación del patrimonio cultural intangible. Debido a su carácter no material, muchas
prácticas culturales resultan difíciles de registrar mediante medios tradicionales. Las tecnologías
inmersivas permiten representar espacios, objetos y prácticas culturales en entornos digitales que
pueden consultarse posteriormente con fines educativos y de investigación.
Finalmente, el uso del patrimonio cultural intangible como eje temático favoreció la
integración
entre teoría, práctica y experimentación tecnológica dentro del proceso educativo.
Referencias